jueves, 2 de abril de 2009

Carencias



Dicen los que saben de esto, que si no recorres las distintas etapas de la vida, haciendo en cada tiempo lo que corresponde, que esos momentos no vividos estarán siempre a tu lado.

Así, que si dejaste de hacer cosas propias de niño, siempre te acompañará ese pequeño, esperando la oportunidad de realizar aquellas cosas que no pudo.

Que si no se ejerció de joven, éste te acompañará toda la vida, esperando también su turno.

Que si no realizaste determinados sueños cuando estuvieron a tu alcance, que un soñador vivirá siempre contigo.

Y hago memoria.

Y recuerdo que me dejé muchas cosas sin hacer.

De niño, las que mas. Casi no recuerdo haber sido un niño.

Nunca me subí a los árboles para coger nidos de pájaros.

Nunca pellizqué el trasero a las niñas para salir corriendo.

Nunca me castigó el maestro. Era mi padre.

Nunca me peleé hasta hacer sangre con ningún niño.

En cuanto a mi juventud, recuerdo que nunca fui irresponsable.

Que no hice locuras.

Que siempre estuve locamente cuerdo.

Que siempre dormí bajo techo.

Que nunca dejé la cara al viento, mirando a las estrellas.

Que nunca luché por amores imposibles.

Ahora cuando la madurez va a doblar otra esquina, es posible que me falten cosas por hacer.

Debido probablemente a que es la hora de ceder mi tiempo sereno a ese niño y a ese joven que, esperanzados, confiaban en que alguna vez les llegaría su momento.

Como tampoco he alcanzado mis sueños mas queridos, también me sigue un eterno soñador.

Y a ti, ¿te acompaña siempre alguna etapa de tu vida?

20 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Lo que no hemos hecho y lo que quisiéramos llegar a hacer, es algo que nos acompañará siempre, seguro. Es un deseo irrealizable, el tiempo pasado que podría haber sido mejor y la utopía que deseamos y no llega. Pero es bueno que así sea, esa insatisfacción nos alimenta el deseo de buscar un mundo mejor. Vamos digo yo. Feliz fin de semana.

Salud y República

tersat dijo...

Pues puede que esos que dicen, digan bien pero, a mi, en realidad, lo que me "sobran" es muchas bobadas de algunas etapas.
También es verdad que he visto a algunos hacer el ridículo más ridículo tratando de "recuperar" a aquel que, en su momento, no pudo ser; he visto a algunos haciendo camping y durmiendo en el suelo y no poder mover un sólo hueso a la mañana siguiente...he visto a algunos dejar trabajo, familia y otras cosas, para recuperar quién sabe qué brillo juvenil...
A la niña que fui la tengo cariñosamente guardada y la miro, en una foto pero, para porsi, no pienso dejarla que suba al árbol que no subió.
Aprovecho para decir que, por azar, el "ratón" me llevo hacia abajo de este blog y ahí me encontré con los ojos tristes de tu foto; sorpresa y extrañamiento; ¡manía de imaginar! Un gusto re-conocerte.
Un saludo.

soto dijo...

Hola Enesto y amigos bloqueros:
Bos dias ..¿Como están vostedes?.Ernesto!Como te mergullas!(!Ernesto como buceas!).Si,me identifico bastante con lo que expresas en tu post,claro,con las salvedad de las propias singularidad de la personalidad de cada uno.En los tiempos en que uno vivió la infancia(la mia del año 46 en adelante)Todo el sistema educativo era represor ,contraeducativo,contra desarrolo evolutivo normal de la personalidad.Salvo los pudientes,todo el mundo quedabamos a las puertas de lo que anhelabamos,con un complejo de inferioridad y baja autostima muy elevada ,asi fué creciendo uno(hablo por mi),la religión atormetandote con la terrible escena del Infierno quemandote si eras malo(lo vivia aterrorizado).Uno no fue saliendo del infernal cascarón hasta que las rafagas timidas de la libertad de Prensa fueron apareciendo y construyendo amistades que andaban en la misma cuerda del saludable desconcierto en aras de un mejor ser,libre ,autonomo.Por eso ,por culpa de las carencias del amanecer a la vida uno viaja con muchos duendes que aun te pillizcan y tu quieres que no sea así y poder desarrollar lo que te impedieron .Por eso ,quizás ,el niño ,el adoslocente ,el joven están ahi pidiendote que aunque sea tarde le dejen salir al aire fresco.
Apertas agarimosas.

soto dijo...

Ola Ernesto otra vez.Leyendo los comentarios ,en la que estaba mi entrañable amiga Tersat lei que te habia visto en foto del blog,te vi,si señor, buena presencia,un no se que interesante para mi,algo que no se describir pero al mismo tiempo siento algo agradable,no te veo triste como entiende Tersat,eso si en tus ojos se ve predisposición al mergulleo(bucear),pero!ojo! buceando sin hacerte daño,llevado en la alforja de buzo la compañia de la relativación de las cosas.
Adeus amigo,bon dia,!no barrenes de mais ,carallo!.ja .ja ,ja.
apertas agarimosas

cauchil dijo...

Juan Antonio Cirlot en uno de sus aforismos dice algo así :
" Buda se equivocó.
La causa del dolor no es el deseo sino la carencia que motiva el deseo".

Echo la vista atrás y no siento
carencias con nostalgia. No hay moviola que me devuelva la posibilidad de rehacer un minuto de mi pasado. Asumo mi niña y mi joven, van conmigo...
No renuncio a mis ilusiones, pero son de hoy y...casi para mañana. He aprendido a "soñar" en pequeñito. Pero lo pequeño y cercano toman otra dimensión ahora.

Soto, amigo, gracias ...pero para auténtico tú.

__MARÍA__ dijo...

Pues yo fui todo lo traviesa que me permitió la época represora que me tocó vivir.
Después de joven, fui de los de la generación límite, ya sabes, que ni hippie ni pijo... un engendro derivado del primer COU y los primeros cigarros ilegales.
Aunque siempre quedan muchas cosas por hacer, por lo menos a mí.
Besos

Ernesto dijo...

RGAlmazán

Dices bien.

La insatisfacción mantiene el deseo de un mundo mejor.

Feliz semana.

Saludos.

Ernesto dijo...

tersat

Es otra forma de verlo. Sobran las bobadas. Puede ser.

Es cierto que hay muchos majaderos/as que no se ajustan a su tiempo y edad.

Me ha hecho mucha gracia lo de no poder mover un sólo hueso a la mañana siguiente..ja,ja,ja,

No dejes subir a la niña al árbol, que luego pasa lo que pasa y se rompe lo que se rompe. Mira como estoy por mi mala cabeza.

Para tu satisfacción, te diré que has acertado plenamente en la definición de la mirada. Es la que Mercedes dice que tengo desde pequeño: triste.

Un gusto siempre re-leerte.

Saludos.

Ernesto dijo...

soto

Hola amigo. Boas tardes.

Me gusta la expresión mergullar.

Cuando utilizas el galego, haces que se le tome mucho cariño. De verdad.

Nuestra infancia, por todas las verdades que comentas, fue una verdadera mala suerte.

Incluida y no poco, la quemazón de la religión y sus infiernos.

Creo que tienes razón cuando dices que viajamos con muchos duendes y que a pesar de todo y quizas por eso mismo, el niño, el adoslocente y el joven, piden que les dejemos salir al aire fresco.

Gracias por tus generosas palabras sobre mi imagen.

Trataremos de relativizar. Claro que si.

Adeus amigo,buen fin de semana.

Un abrazo.

Ernesto dijo...

cauchil

Celebro que no sientas nostalgia.

Me gusta tu idea de que las ilusiones son de hoy y....casi para mañana.

No conocía a Juan Antonio Cirlot. Lo he buscado y encuentro muy poco de él. ¿Vive? ¿Era/es valenciano?

Recibe un afectuoso saludo.

Ernesto dijo...

___MARIA___

Esa es la impresión que me transmites : vitalismo, lucha, optimismo, siempre con buenos proyectos por realizar.

Claro que siempre quedan muchas cosas por hacer.

¡Y que no falten las ganas, ni las fuerzas!

Besos, amiga.

cauchil dijo...

Ernesto, la confianza en la memoria lejana me ha vuelto a traicionar. Su nombre es Juan Eduardo Cirlot aunque tambien aparece en las páginas de Juan Antonio . Murió en 1973. Era barcelonés. Conocí sus ensayos sobre arte cuando estudiaba en la facultad, también sus poesías y su Diccionario de símbolos.

Ah!!! por cierto...de niña siempre montaba en bicicleta prestada. No hace tanto que tengo la mía propia.Cualquier tiempo pasado no fué mejor, salvo que quiera idealizarlo o siga mi memoria haciendo aguas .

Ernesto dijo...

cauchil

Gracias por la aclaración.

Mi gran frustración de todos los días de reyes fue que nunca me trajeron una bicicleta "de dos ruedas".

También, hasta muy tarde, no tuve una.

He leído algunas poesias de juan Eduardo Cirlot y me ha gustado esta:

"No sé qué me sucede. Es un sonido,
un sonido de lluvia el que aparece.
Niebla, niebla.
No sé qué me sucede; como un río
la tristeza de muchas cosas muertas
aparece.

No sé qué me sucede; es un recuerdo,
un sonido de lluvia o de cortina.
En efecto,
la cortina, a mi lado, lenta oscila;
la cortina de alambres y bambúes.

Ni música de jazz se oye a lo lejos.
Da lo mismo, lo mismo.
La tristeza me mira; es un sonido,
un sonido de lluvia o de cortina.
En efecto,
la cortina, a mi lado, en la ventana,
en la ventana muerta, leve oscila.

Oscila, sí, recuerdo; es un recuerdo.
Había una gran sala abandonada,
una sala perdida entre la niebla
de pálidas cortinas como ésta,
mujeres que llevaban en el pelo
suaves flores doradas o amarillas.
Niebla, niebla.
Aquí estoy, en un bar, bebiendo vino."

Un abrazo.

cauchil dijo...

Me ha gustado mucho leerla. Despacio, varias veces.Me resulta familiar. La lluvia tiene muchos sonidos, ninguno me deja indiferente desde el susurro que sosiega hasta la furia de un grito. Cauchil tiene que ver con el agua .Un abrazo.

Ernesto dijo...

cauchil

Soy un amante de la lluvia.

Me gusta ir por la calle sin protegerme cuando llueve.

Llego a casa o al trabajo empapado.

Es una sensación extraordinaria sentir caer la lluvia mirando hacia ella.

Cauchil -lo he leído en el diccionario- es un depósito para recibir y repartir agua.

Me imagino que serán los cajoncitos de la noria ¿no?

Un abrazo.

elcamaleón dijo...

Yo tuve una niñez bastante disciplinada,me crié con monjas y...si eran 40,38 Debian vestir los hábitos por esconderse de ellas mismas. No me hicieron la vida nada feliz. Se dice que la vejez es la regresión a la niñez,y la verdad no me apetece mucho recuperar mi niñez a cambio de ello(aunque será irremediable jeje).
Hay muchisimas cosas que me quedaron por hacer,sueños casi alcanzables que por una u otra razón vas dejando para más adelante.Y mucho me temo que quedaran en eso,en ilusión(que viene de iluso)porque cuando tenga tiempo y libertad,me temo que no tendré salud.Al menos la salud que hace falta para realizar esos sueños que correspondían en su momento.

Saludos

Loc@ dijo...

De pequeña fui excesivamente sensata -lo digo yo-. Ya hace tiempo decidí -con muchas caídas por el camino- hacer lo insensato, disfrutar de mi anormalidad -en el sentido de salirse de la norma- ser espontánea e irreverente -procurando no hacer daño, en exceso, a los cercanos en "ese" momento.
De cualquier forma, siempre se nos quedará alguna cosilla en el "tintero". Besos a todos los "confesados" ¿? o confesos. PAQUITA

Ernesto dijo...

elcamaleón

Los hábitos para esconderse de ellas mismas.

Una buena razón para vestir así.

La regresión queda lejos, espero.

Es verdad, se echa de menos no haber realizado esos sueños alcanzables, por culpa de posponerlos.

Esa es también mi apreciación. Cuando tengamos tiempo, es probable que nos falte la salud o el vigor necesarios.

Saludos.

Ernesto dijo...

PAQUITA

De pequeños, parece que lo suyo es ser insensatos.

Me gusta la decisión que tomaste hace tiempo.

Siempre se quedan cosas en el tintero. Claro.

Besos.

Anónimo dijo...

Ola, what's up amigos? :)
In first steps it is very good if someone supports you, so hope to meet friendly and helpful people here. Let me know if I can help you.
Thanks in advance and good luck! :)

HASTA SIEMPRE

LA DIGNIDAD

ZAMBA DE MI ESPERANZA - Jorge Cafrune -

ERNESTO

ERNESTO
Ernesto Guevara de la Serna

ALLENDE

ALLENDE
Salvador Allende Gossens

CAFRUNE

CAFRUNE
Jorge Cafrune Herrera
En 1977, eran tiempos difíciles para Argentina. El gobierno estaba en manos de la dictadura militar.

A diferencia de otros artistas comprometidos, que se exiliaron cuando comenzaron las amenazas y las prohibiciones, Cafrune decidió quedarse y seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: cantar y opinar cantando y haciendo.

Fue así que en el festival de Cosquín de enero de 1978 cuando su público le pidió una canción que estaba prohibida, Zamba de mi esperanza, entonces Jorge Cafrune tocó el tema argumentando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar".

Según testimonios que se consignan en el Nunca más, eso ya fue demasiado para los militares, y en un campo de concentración de Córdoba ,el Teniente Coronel Carlos Enrique Villanueva opinó que “había que matarlo para prevenir a los otros”.

El 31 de enero de ese año. A modo de homenaje a José de San Martín , Cafrune emprendió ese día una travesía a caballo que lo llevaría a Yapeyú , lugar de nacimiento del libertador.

Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavidez por una camioneta conducida por un joven de 19 años, Héctor Emilio Díaz.

Jorge Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche, pero el hecho nunca fue esclarecido y para la justicia quedó sólo como un accidente.