jueves, 8 de enero de 2009

Especie en conserva



Pánico en el Edén-Tino Casal

Que experimentemos sensaciones es natural. Pero conviene saber distinguirlas.

Sin entrar en muchos detalles -3,2 millones de parados y subiendo- una emoción ancestral está llegando con indisimulada intención de arrasar.

El diccionario la define así:

-Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

-Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Si, es el miedo. Una emoción primaria, cuyo mecanismo consiste en la activación de la amígdala, situada en el lóbulo temporal.

Digamos que el sistema límbico es el encargado de regular las emociones y en general todas las funciones de CONSERVACIÓN DE LA ESPECIE. Es decir, gracias a él, tal vez hayamos sobrevivido hasta hoy.

Cuando la amígdala se activa se desencadena la sensación de miedo y su respuesta puede ser la huida.

Por eso, el miedo produce cambios fisiológicos.

Entre ellos, que la sangre fluya a las piernas para preparar la huida.

También se agrandan los ojos, se dilatan las pupilas, la frente se arruga y los labios se estiran horizontalmente.

El miedo puede existir o sentirse también como organización social.

Y ahí estamos. ¿Vamos a ser mas bellos? ¿Los ojos mas grandes y los labios sin necesidad de silicona?

Cuando el miedo se extrema, aparece una nueva sensación. Otra vez - que tío mas pesao- el diccionario la define de este modo:

- Referente al dios Pan.

- Se dice del miedo extremado o del terror producido por la amenaza de un peligro inminente, y que con frecuencia es colectivo y contagioso.

Es decir, se avecinan calendas, nonas e idus cuyo estado será el de pánico.

Que algo bueno tendrá. De momento he aprendido que existía - existe?- el dios Pan.

En la web sobreleyendas.com podéis ver su figura y leer esto sobre su origen : "Según la versión más difundida de entre las muchas existentes acerca de su origen, lo primero que Pan escuchó en su vida fueron los gritos de horror de su madre, la hija de Driope, al ver la criatura a la que acababa de dar a luz ".

A lo que íbamos. Durante la fase de pánico la atención queda fijada en el peligro y los síntomas fisiológicos -ritmo cardíaco, presión sanguínea- hacen creer al sujeto que se confirma la realidad, lo que impide valorar el auténtico riesgo.

Por tanto, guardemos la calma.

Una vez analizados los síntomas y diagnosticado el mal, adoptemos una actitud racional y serena : maricón el último.

Dicho sin ánimo homófobo. No obstante, pido perdón y reitero mi respeto por los homosexuales, etc.

Pero es que, en ocasiones, hay impulsos difíciles de resistir.

4 comentarios:

Maria dijo...

Jajajajaja, según te iba leyendo te estaba esperando. Es lo que tiene esto que uno ya se va conociendo, solo haría falta estrecharse la mano para completar el asunto. Total que me voy aproximando hacia el final del post preguntándome ¿y adonde irá a parar? Conque maricón el último ¿eh? Eso no vale. Había que por lo menos poner un mapa, algo, una señal de donde se puede uno esconder. Y el caso es que 3 millones de parados, con la psicosis de crisis que tenemos, nos hace olvidar que antes de 1998 hubo más. Triste consuelo.

Naveganterojo dijo...

Pero...¿que medicina se te ha olvidado tomar hoy?, ¿miedo?, ¿psicosis?, ¿terror?, que no hombre, que lo que estamos los españoles que no somos de bien,(la mayoria), es....ACOJONADOS, ni mas ni menos.
Un saludo

Ernesto dijo...

María

Es verdad. Me ha faltado señalar la ubicación de los refugios subterráneos.

Dicen que todo es coyuntural.

Sin embargo, tengo la impresión que el problema es totalmente estructural.

Saludos.

Ernesto dijo...

Navegante

Menos mal que no hay miedo, pánico, terror, ni psicosis.

El asunto es sexual: acongojados.

Ja,ja,ja,ja, eso no es ná.

Saludos.

HASTA SIEMPRE

LA DIGNIDAD

ZAMBA DE MI ESPERANZA - Jorge Cafrune -

ERNESTO

ERNESTO
Ernesto Guevara de la Serna

ALLENDE

ALLENDE
Salvador Allende Gossens

CAFRUNE

CAFRUNE
Jorge Cafrune Herrera
En 1977, eran tiempos difíciles para Argentina. El gobierno estaba en manos de la dictadura militar.

A diferencia de otros artistas comprometidos, que se exiliaron cuando comenzaron las amenazas y las prohibiciones, Cafrune decidió quedarse y seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: cantar y opinar cantando y haciendo.

Fue así que en el festival de Cosquín de enero de 1978 cuando su público le pidió una canción que estaba prohibida, Zamba de mi esperanza, entonces Jorge Cafrune tocó el tema argumentando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar".

Según testimonios que se consignan en el Nunca más, eso ya fue demasiado para los militares, y en un campo de concentración de Córdoba ,el Teniente Coronel Carlos Enrique Villanueva opinó que “había que matarlo para prevenir a los otros”.

El 31 de enero de ese año. A modo de homenaje a José de San Martín , Cafrune emprendió ese día una travesía a caballo que lo llevaría a Yapeyú , lugar de nacimiento del libertador.

Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavidez por una camioneta conducida por un joven de 19 años, Héctor Emilio Díaz.

Jorge Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche, pero el hecho nunca fue esclarecido y para la justicia quedó sólo como un accidente.