sábado, 15 de diciembre de 2007

Las tradiciones. Un concepto polémico.






El Rey de España, saludando a un matador.




Camomilo (El rey del sueño)

EL TORO DE LA VEGA.

Son lanzas de 30 centímetros de hoja y sirven de espolones para acabar con el toro. En esta ocasión, como casi siempre, el toro no se ha salvado. Y ha caído muerto, sangrando por todo el cuerpo. El trofeo para el que le da la muerte es el rabo. Es lo que ha ocurrido este año en TORDESILLAS y lo que lleva ocurriendo desde hace 40 años. La tradición ha vuelto a cumplirse en ese pequeño pueblo de Valladolid.

España. Año 2007, si, si, después de Jesucristo.

Algunas personas justifican asuntos de difícil comprensión acudiendo al tópico de las tradiciones.

Una de las mas antiguas ha sido la esclavitud. No me voy a extender en consideraciones históricas, ni en la larga y costosa lucha para su abolición. Solo apuntaré que tenía la condición de legal hasta avanzado el siglo XIX.

España, como no, fue uno de los países en los que esta típica tradición tuvo su mayor auge y arraigo.

¡Faltaría mas! ¡ Estamos hablando de España, coño !

A propósito de España, me gustaría traer como muestra representativa, la intervención del abogado defensor de unos esclavos amotinados en el año 1.840, en un barco negrero español llamado Amistad.

Este letrado se llamaba John Quincy Adams ( había sido presidente de Estados Unidos) y en su alegato de defensa ante el Tribunal Supremo norteamericano, leyó un artículo de un brillante hombre del Sur que, entre otras cosas, decía:

"la esclavitud ha existido siempre y no es ilegal ni inmoral. Así como la guerra y el antagonismo son los estados naturales del hombre, también lo es la esclavitud; tan natural, como inevitable"

A lo que John Quincy argumentó :

"Me atrevo a discrepar con este brillante hombre del Sur, con quien coincide nuestro presidente, para sugerir que el estado natural del hombre es mas bien el de la libertad, aunque sé que éste es un concepto polémico"

En España, aún hoy seguimos con bárbaras tradiciones. Las mas vergonzantes se nutren del martirio de los animales. Son objeto de fiestas, con gran jolgorio y celebración.

Es mas, en algunos casos, se las cataloga como un bello y noble arte.

Dentro de un tiempo, como ahora nos ocurre al recordar a John Quincy Adams, los hombres se avergonzarán de esta infamia.

De la ruindad de considerar un espectáculo artístico el dolor, el escarnio y la tortura de unos animales que, escandalizados, asisten a la atrocidad perpetrada contra ellos por un ser que se autodenomina inteligente.

Claro está que ahora, en nuestro tiempo, este pensamiento es un concepto polémico.

5 comentarios:

utitorro dijo...

Lo curioso es que yo a John Quincy solo le pongo la cara de Anthony Hopkins, el actor que lo intrepeta en "Amistad" quizas ese sea uno de los problemas... no nos paramos a pensar... no nos paramos...

Maria dijo...

El hombre es un animal agresivo y hostil que no ha olvidado que necesitó matar para sobrevivir. Necesitamos evolucionar más. Según el arqueólogo, antropólogo y paleontólogo Eudald Carbonell "Aún no somos humanos. Para serlo, necesitamos liberarnos del comportamiento primate más elemental y desarrollar una forma de comportamiento inteligente". Te dejo la dirección de un post que escribí sobre este tema por si te interesa: http://desdelos50omas.blogspot.com/2007/11/somos-primates-poco-humanizados_1201.html

inpac dijo...

Sencillamente y al grano " UNA SALVAJADA" y una falta de sensibilidad impresionante...

FUERA LA FIESTA NACIONAL DE LOS SALVAJES!, si quieren matar y ver sangre que se compren una PLAY STATION 3 y se terminen el RESIDENT EVIL 4 si tienen lo que tienen que tener...

Ernesto Allende Cafrune dijo...

Maria, me ha parecido muy acertado tu post sobre el asunto de la evolución y el paso pendiente que nos queda para ser verdaderos seres inteligentes.

A ver si lo damos mas pronto que tarde.

Saludos,

Ernesto Allende Cafrune dijo...

Inpac, contundente. Fiel a tu carácter : directa y clara.

Saludos y felicidades.

HASTA SIEMPRE

LA DIGNIDAD

ZAMBA DE MI ESPERANZA - Jorge Cafrune -

ERNESTO

ERNESTO
Ernesto Guevara de la Serna

ALLENDE

ALLENDE
Salvador Allende Gossens

CAFRUNE

CAFRUNE
Jorge Cafrune Herrera
En 1977, eran tiempos difíciles para Argentina. El gobierno estaba en manos de la dictadura militar.

A diferencia de otros artistas comprometidos, que se exiliaron cuando comenzaron las amenazas y las prohibiciones, Cafrune decidió quedarse y seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: cantar y opinar cantando y haciendo.

Fue así que en el festival de Cosquín de enero de 1978 cuando su público le pidió una canción que estaba prohibida, Zamba de mi esperanza, entonces Jorge Cafrune tocó el tema argumentando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar".

Según testimonios que se consignan en el Nunca más, eso ya fue demasiado para los militares, y en un campo de concentración de Córdoba ,el Teniente Coronel Carlos Enrique Villanueva opinó que “había que matarlo para prevenir a los otros”.

El 31 de enero de ese año. A modo de homenaje a José de San Martín , Cafrune emprendió ese día una travesía a caballo que lo llevaría a Yapeyú , lugar de nacimiento del libertador.

Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavidez por una camioneta conducida por un joven de 19 años, Héctor Emilio Díaz.

Jorge Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche, pero el hecho nunca fue esclarecido y para la justicia quedó sólo como un accidente.