domingo, 18 de mayo de 2008

Proyectos



Otro día en el Paraíso ( Phill Collins)

Hace unos días, Franziska, una buena amiga que tiene la amabilidad de pasarse por aquí de cuando en vez, decía con su magnífico sentido de la ironía, que con tantos peros vamos a sembrar de"perales" toda la tierra, de manera que no quedará sitio para sembrar ningún otro árbol frutal.

Argumentaba que lo importante era tener un proyecto. Mas aún: saber por quién, cuando y como llevarlo adelante.

Bien. Hablemos de proyectos. No de proyectos individuales, sino de aquellos que tengan vocación de ser colectivos.

Entiendo que un proyecto colectivo debe ser una especie de plan para alcanzar objetivos.

Fijemos entonces algunos objetivos que parezcan de indudable interés. Enunciemos, por ejemplo y sin ordenar, los siguientes :

1.- Acordar la forma de optimizar la educación infantil, juvenil y adulta.

2.- Fijar la forma adecuada de atender los problemas de salud.

3.- Propiciar de manera real el derecho al desarrollo profesional y laboral.

4.- Establecer un marco ético y legal que evite un desproporcionado reparto de la riqueza.

5.- Propiciar para los países subdesarrollados el logro de un nivel de vida, al menos, equivalente al que proponemos para nosotros.

6.- Hacer realidad la justicia material.

7.- Afrontar de forma razonable y eficaz los problemas sociales.

8.- Lograr que el ejercicio de la política sea una actividad digna y respetada.

9.- Conseguir que un órgano supranacional haga realidad los objetivos que aquí se promueven, en el resto del mundo.

10.- Promocionar de forma permanente la inteligencia, la bondad y el sentido común, frente a la brutalidad, la mezquindad y la irracionalidad.

Es evidente que cada una de estas propuestas, generarán nuevos objetivos parciales y una serie de acciones para su consecución.

Os propongo un ejercicio con el que ayudar a construir el proyecto: decidamos cual merece ser el primero por el que pelear.

Una vez acordado, estableceríamos la forma mas eficaz de organizar los medios y las acciones para hacerlo posible.

Por supuesto que vale introducir cualquier otro que, a mis cortas luces, no se le haya ocurrido enumerar.

Con afecto.

10 comentarios:

Maria dijo...

Desde mi punto de vista el número 10: Promocionar de forma permanente la inteligencia, la bondad y el sentido común, frente a la brutalidad, la mezquindad y la irracionalidad, probablemente arrastraría hacia adelante todos los demás, pero hay que empezar educando tanto a niños como a adultos y esto está todavía en fase de proyecto.

Anónimo dijo...

NEUROTRANSMISORES

De eso se trata. De una cura de "deshabituación", valga el palabro.

Gusto en leerte y gracias por la visita.

Anónimo dijo...

MARIA

Un placer como siempre leerte.

Entiendo que optas por el nº1, el que concierne a la educación.

Gracias.

Un cariñoso saludo

RGAlmazán dijo...

Es difícil elegir. Son todos muy importantes y complementarios. Pero si hay que jugar, yo diría el cuatro.

Salud y República

Anónimo dijo...

Ay, qué pena tener que elegir; sí ya sé, siempre hay que hacerlo, me lo dijo mi madre ya muy pequeñita yo cuando le pregunté ¿por qué?, su respuesta no me convenció, pero aprendí a asumirlo y eso, ya era importante.
Después de mucho pensar, me quedo con el 10 y luego habría que emprenderla con el 9 y, bien seguidito, el 5.
Por qué no gente cómo tú para encabezarlo? Sería bonito e interesante.
Un saludo.
tersat (para porsi hago la de siempre...)

Anónimo dijo...

Apreciado Ernesto:

Tienes un blog-te lo dije en la entrada que hice a los comentarios de la brujula dias atrás-de altisima calidad"muy ambicioso,lleno de impulso vital,con deseos de construir un mundo mejor¿acierto?-

Primero eligeria el NÚMERO1,es la base,lo primordial,una auntentica formación ,humana,espiritual,intelectual,humanistica

Después el número 10,la cual tendria que provenir en gran parte de la primera,sin inteligencia,bondad y sentido común¿a que podemos aspirar?

Después,yo me icino por la justicia ,igualdad,servicios sociales,pilares de una sociedad justa y profundamente democratica y ,personalmente,socialista

Saludos cordiales
Pepe Cerdeira

Cristina dijo...

Ok, ¿por donde empezamos? Propongo el tema Salud, poruqe sin ese... no hay otros

Anónimo dijo...

RGALMAZAN

Gracias por tu participación.

Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

TERSAT

Es un placer leerte. Gracias por participar con tu interesante comentario.

Cuando decidamos el primer objetivo, ya os propondré lo que podemos hacer para intentar acercarlo a la realidad.

Recibe un cariñoso saludo.

Anónimo dijo...

SOTO

Me alegra mucho leerte por aquí.

Gracias por los inmerecidos elogios.

Aciertas en lo que pretendo. Lo vengo haciendo desde hace mucho tiempo, eso si, con poco o nulo resultado.

Un abrazo, amigo Soto.

HASTA SIEMPRE

LA DIGNIDAD

ZAMBA DE MI ESPERANZA - Jorge Cafrune -

ERNESTO

ERNESTO
Ernesto Guevara de la Serna

ALLENDE

ALLENDE
Salvador Allende Gossens

CAFRUNE

CAFRUNE
Jorge Cafrune Herrera
En 1977, eran tiempos difíciles para Argentina. El gobierno estaba en manos de la dictadura militar.

A diferencia de otros artistas comprometidos, que se exiliaron cuando comenzaron las amenazas y las prohibiciones, Cafrune decidió quedarse y seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: cantar y opinar cantando y haciendo.

Fue así que en el festival de Cosquín de enero de 1978 cuando su público le pidió una canción que estaba prohibida, Zamba de mi esperanza, entonces Jorge Cafrune tocó el tema argumentando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar".

Según testimonios que se consignan en el Nunca más, eso ya fue demasiado para los militares, y en un campo de concentración de Córdoba ,el Teniente Coronel Carlos Enrique Villanueva opinó que “había que matarlo para prevenir a los otros”.

El 31 de enero de ese año. A modo de homenaje a José de San Martín , Cafrune emprendió ese día una travesía a caballo que lo llevaría a Yapeyú , lugar de nacimiento del libertador.

Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavidez por una camioneta conducida por un joven de 19 años, Héctor Emilio Díaz.

Jorge Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche, pero el hecho nunca fue esclarecido y para la justicia quedó sólo como un accidente.