miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Hasta cuando?

Imagine ( John Lennon)

Siempre somos muchos más. Una apabullante mayoría, pero....

Siempre somos muchos mas los que deseamos evitar el sufrimiento del ser humano, pero....

Siempre somos muchos mas los que anhelamos acabar con las grandes desigualdades entre todos los hombres, pero….

Siempre somos muchos mas los que estamos contra la codicia, pero….

Siempre somos muchos mas los que estamos contra las guerras, pero….

Siempre somos muchos mas los que estamos dispuestos a esforzarnos por hacer el bien, pero….

Siempre somos muchos mas los que nos alegramos con la felicidad ajena, pero….

Al otro lado, siempre son una inmensa minoría. Unos cuantos, pero…

Siempre son una escasa minoría los que se proponen desunirnos y crear la discordia entre nosotros y….siempre lo consiguen.

Siempre son una escasa minoría los que quieren que seamos insensibles y que les dejemos hacer negocio con la sangre de los inocentes y…siempre lo consiguen.

Siempre son una escasa minoría los que fomentan que rivalicemos con la posesión de bienes materiales superfluos que demuestren que somos mas listos que nuestros semejantes y.…siempre lo consiguen.

Siempre son una escasa minoría los brujos de la tribu que tratan de meternos el miedo hasta los tuétanos con burdos cuentos que ni los niños creerían y.... siempre, siempre consiguen someternos.

¿Hasta cuando la inmensa mayoría espera para reaccionar?

Dicen que últimamente el viento trae rumores.

Que viene preñado de palabras que hace siglos la inmensa mayoría desea gritarle a esa escasa minoría :

¡Hasta aquí hemos llegado!

4 comentarios:

Cristina dijo...

Muy bueno Ernesto. Te felicito.

Saludos

Cris

Franziska dijo...

Sí pero para realizar cualquier proyecto no basta con desearlo: alguien tiene que organizarlo. ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Cómo? Los que viven bien a cuenta de nuestra pereza, lo tienen bien claro. No tienen que tomarse grandes molestias. Basta dejarnos en paz a unos cuantos. Los que tenemos más conciencia nos lamentamos pero... esa es la gran palabra, el inicio de todas nuestras desgracias: los peros y son tantos que, así, hemos conseguir sembrar este planeta de "perales" tantos que ya no queda espacio para cosechar otros frutos.

Saludos cordiales.

Ernesto dijo...

CRIS

Gracias por tu amabilidad.

Besos.

Ernesto Allende Cafrune dijo...

FRANZISKA

Me ha encantado tu frase :

"Los peros son tantos que, así, hemos de conseguir sembrar este planeta de "perales". Tantos que ya no queda espacio para cosechar otros frutos"

Entrando en el fondo de tu comentario, quisiera pedirte un favor.

Se trata de saber si puedo contar contigo.

Y es que has hecho las preguntas exactas:

¿Quién? ¿Cuando? ¿Cómo?

Por otro lado, dices acertadamente que alguién tiene que organizar el proyecto.

Me parece muy adecuado que reconozcas nuestra pereza.

Franziska ¿puedo contar contigo para el proyecto?

Saludos.

HASTA SIEMPRE

LA DIGNIDAD

ZAMBA DE MI ESPERANZA - Jorge Cafrune -

ERNESTO

ERNESTO
Ernesto Guevara de la Serna

ALLENDE

ALLENDE
Salvador Allende Gossens

CAFRUNE

CAFRUNE
Jorge Cafrune Herrera
En 1977, eran tiempos difíciles para Argentina. El gobierno estaba en manos de la dictadura militar.

A diferencia de otros artistas comprometidos, que se exiliaron cuando comenzaron las amenazas y las prohibiciones, Cafrune decidió quedarse y seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: cantar y opinar cantando y haciendo.

Fue así que en el festival de Cosquín de enero de 1978 cuando su público le pidió una canción que estaba prohibida, Zamba de mi esperanza, entonces Jorge Cafrune tocó el tema argumentando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar".

Según testimonios que se consignan en el Nunca más, eso ya fue demasiado para los militares, y en un campo de concentración de Córdoba ,el Teniente Coronel Carlos Enrique Villanueva opinó que “había que matarlo para prevenir a los otros”.

El 31 de enero de ese año. A modo de homenaje a José de San Martín , Cafrune emprendió ese día una travesía a caballo que lo llevaría a Yapeyú , lugar de nacimiento del libertador.

Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavidez por una camioneta conducida por un joven de 19 años, Héctor Emilio Díaz.

Jorge Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche, pero el hecho nunca fue esclarecido y para la justicia quedó sólo como un accidente.