viernes 3 de abril de 2009

Azar

Tu entras y te acercas a la estantería de los yogures mil.

Digamos que buscas un tipo determinado. Después de una larga excursión visual por el muestrario, lo encuentras.

Es la primera vez que entras en ese super y ya se sabe, no es lo mismo que en el tuyo.

Que ya sabes donde vive cada producto.

Había ido esa tarde al dentista. Vale, se admite también odontólogo o estomatólogo.

Nunca sacamuelas. Eso no. No queda fino en una señorita.

Como era una hora cercana al cierre de los comercios, entré en aquél mismo.

Anoche mi hermana se zampó el último que quedaba en el frigo.

Es lo que tiene vivir con una hermana gemela. ¿ O es melliza? Da igual.

La cosa es que tenemos costumbres parecidas y tomamos los mismos yogures.

En este caso, de muesli con zarzamora. Los que se toman a cualquier hora.

¡Toma ya genio creativo!

A mis 28 años debo cuidarme. Máxime siendo canaria.

Es lo que tienen las islas afortunadas, que se puede lucir body a tutti plein.

Y en esto que se me acerca una amable empleada y me trata con una familiaridad que ríete tu de las prisas.

- Hola Elena, ¿ muy tarde hoy, no?

-¿Perdón...? -le contesté, sorprendida.

- Elena, ¿te sucede algo?

-No soy Elena. Me parece que se ha confundido.

Y este fue, mas o menos, el principio del fin.

Para profundizar en la historia completa -de momento- leed esta noticia y otras.

6 comentarios:

cauchil dijo...

Entré primero en " carencias" pero lo que nos presentas hoy es de lo que todavía puede sorprenderme en el sentido de confirmarme que hay algo que todavía no manejamos del todo.

Los azares de la vida en esta ocasión no tienen una connotación negativa.

El azar o la casualidad, creo que están hasta en el orígen del mundo.¿ Se le cayó a alguien un trozo de arcilla a la hoguera, se endureció y nació la cerámica ?. Afortunadamente no todo puede estar programado.
Pero claro, si el azar te busca, hay que estar en el momento preciso y en el lugar apropiado aunque sea un supermercado.

¡¡Cómo se parecen las palabras "casual" y "causal"!!.

Buen fín de semana o vacaciones.

elcamaleón dijo...

Me gusta la historia tan simpática que has utilizado para un caso tan casual.
Me ha encantado el muesli con zarzamora,pena que no lo he encontrado por ningún mercadona,prometo seguir buscando.
En cuanto a tener una doble,gemela melliza o lo que sea por ahí no me extrañaría nada ya que somos diez hermanos y algún extraviao.

Saludos.

Loc@ dijo...

¡Vaya! los he leído en sentido inverso y... ya me sé la historia. Más besos. PAQUITA

Ernesto dijo...

cauchil

Ahí parece estar la clave: si el azar te busca, hay que estar en el momento preciso.

Felices vacaciones(si es el caso)

Un abrazo.

Ernesto dijo...

elcamaelón

Celebro que te haya gustado.

Ya lo decía la Lola, ¿que es lo que tiene la zarzamora, que llora que llora a todas horas por los rincones....? O algo así.

¡Mira que si te encuentras una gemela o melliza buscando el yogur de zarzamora!

Saludos.

Ernesto dijo...

Paquita

Las ventajas o inconvenientes que tiene el orden de las cosas.

Besos.

HASTA SIEMPRE

LA DIGNIDAD

ZAMBA DE MI ESPERANZA - Jorge Cafrune -

ERNESTO

ERNESTO
Ernesto Guevara de la Serna

ALLENDE

ALLENDE
Salvador Allende Gossens

CAFRUNE

CAFRUNE
Jorge Cafrune Herrera
En 1977, eran tiempos difíciles para Argentina. El gobierno estaba en manos de la dictadura militar.

A diferencia de otros artistas comprometidos, que se exiliaron cuando comenzaron las amenazas y las prohibiciones, Cafrune decidió quedarse y seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: cantar y opinar cantando y haciendo.

Fue así que en el festival de Cosquín de enero de 1978 cuando su público le pidió una canción que estaba prohibida, Zamba de mi esperanza, entonces Jorge Cafrune tocó el tema argumentando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar".

Según testimonios que se consignan en el Nunca más, eso ya fue demasiado para los militares, y en un campo de concentración de Córdoba ,el Teniente Coronel Carlos Enrique Villanueva opinó que “había que matarlo para prevenir a los otros”.

El 31 de enero de ese año. A modo de homenaje a José de San Martín , Cafrune emprendió ese día una travesía a caballo que lo llevaría a Yapeyú , lugar de nacimiento del libertador.

Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavidez por una camioneta conducida por un joven de 19 años, Héctor Emilio Díaz.

Jorge Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche, pero el hecho nunca fue esclarecido y para la justicia quedó sólo como un accidente.